Mantenimiento preventivo
Inspecciones y comprobaciones planificadas para detectar deterioro, conexiones deficientes, protecciones inadecuadas o cambios de uso antes de que aparezca una interrupción.
Una conexión floja, una protección que no actúa correctamente o una instalación que ha crecido sin planificación pueden pasar desapercibidas. Revisamos, medimos y priorizamos para corregir antes de que el problema decida el momento.
Selecciona la señal que más se parece a tu caso. No es un diagnóstico: sirve para decidir si conviene programar una revisión o dejar de utilizar una zona.
Una revisión puede ser razonable antes de comprar o alquilar, tras años sin comprobar la instalación, o cuando van a cambiar las cargas y el uso del inmueble.
Si hay humo, llamas, chispas continuas o riesgo inmediato para las personas, aléjate, no manipules y llama al 112.
Inspecciones y comprobaciones planificadas para detectar deterioro, conexiones deficientes, protecciones inadecuadas o cambios de uso antes de que aparezca una interrupción.
Las deficiencias se clasifican y se presupuestan antes de ampliar el trabajo. Lo urgente se distingue de lo recomendable y de una mejora opcional.
En comunidades y negocios puede acordarse un plan periódico adaptado al uso, la antigüedad, el ambiente y el historial de incidencias, sin imponer una frecuencia genérica.
No todas las instalaciones necesitan las mismas pruebas. Se seleccionan las comprobaciones adecuadas al inmueble, al uso y al motivo de la visita.
Estado general, accesibilidad, identificación, envolvente, señales de calentamiento y coherencia entre las protecciones y los circuitos incluidos.
Comprobaciones funcionales y mediciones aplicables a diferenciales, magnetotérmicos y otras protecciones, según el alcance y las características existentes.
Continuidad de protección y, cuando procede y es accesible, medición de la resistencia de tierra y revisión de los elementos relacionados.
Indicios de aislamiento deteriorado, conexiones deficientes, sobrecargas, repartos poco claros o ampliaciones realizadas sin orden técnico.
Enchufes, interruptores, luminarias, alumbrado de zonas comunes y puntos exteriores incluidos en la revisión.
Etiquetado de circuitos, correspondencia básica con el uso real y anotación de hallazgos o actuaciones cuando se contrate esa documentación.
El objetivo cambia según quién utiliza la instalación: tranquilidad en una vivienda, continuidad en un negocio o control ordenado de los servicios comunes.
Revisiones adaptadas al uso real del inmueble
Revisión tras incidencias repetidas, antes de una reforma, al incorporar nuevas cargas o cuando se desconoce el estado real de la instalación.
Cuadros de servicios comunes, alumbrado, garaje, bombas, puertas, zonas exteriores y preparación de correcciones coordinadas.
Revisiones programadas para reducir interrupciones, ordenar ampliaciones y atender puntos que soportan uso continuo o cargas relevantes.
Valoración antes de alquilar, después de obras o para contar con una relación clara de incidencias y prioridades.
El servicio se dimensiona después de conocer la instalación. No se vende la misma revisión a una vivienda, un garaje comunitario y un local en funcionamiento.
Para conocer el estado de una zona o instalación concreta y decidir si existe alguna actuación prioritaria.
Corrección de defectos y mejoras acordadas tras la revisión, con el alcance y el presupuesto aprobados previamente.
Para comunidades y actividades que necesitan seguimiento, registro de incidencias y visitas coordinadas.
No existe una revisión anual universal para todas las instalaciones. La frecuencia comercial de mantenimiento y la periodicidad de una inspección reglamentaria son cuestiones distintas. Se determina cada caso según el tipo de instalación, su estado, el uso y la normativa aplicable.
El resultado no debe ser una lista alarmista ni un “está todo bien” sin contexto. Debe ayudarte a saber qué existe, qué conviene hacer y en qué orden.
Tipo de inmueble, zonas, síntomas, cargas relevantes, documentación disponible y necesidades de continuidad.
Aplicamos las comprobaciones adecuadas al servicio contratado, sin desmontar o medir elementos que estén fuera del alcance acordado.
Diferenciamos riesgo o defecto que requiere atención, recomendación preventiva y mejora opcional.
Si aparece un trabajo no previsto, se explica y se valora antes de ejecutarlo, salvo una actuación inmediata autorizada para dejar la instalación en condiciones seguras.
Tras la intervención se verifica la parte afectada y se comunican las recomendaciones o límites que sigan pendientes.
Confundir ambos conceptos puede crear obligaciones que no existen o, al contrario, hacer creer que una visita de mantenimiento sustituye una inspección oficial.
Sirve para conservar la instalación, revisar su estado, diagnosticar incidencias y ejecutar las modificaciones o reparaciones que correspondan.
Es una actuación reglamentaria reservada a un organismo de control cuando la instalación está incluida en los supuestos previstos.
Más información en el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión, en especial en su artículo 20 y la ITC-BT-05, y en la información de la Comunidad de Madrid sobre organismos de control y EICI. La obligación, el alcance y la periodicidad concretos deben confirmarse para cada instalación.
Cuéntanos qué tipo de inmueble es, la localidad, la antigüedad aproximada y si existe algún síntoma. Te indicaremos qué información necesitamos para valorar la visita.